Camperizar tú mismo o en taller: lo que aprendimos con nuestras 3 furgonetas

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Si estás pensando en camperizar, te preguntarás: ¿me la hago yo mismo o se la llevo a un taller de camperización? Nosotros hemos pasado por tres furgonetas, y la respuesta no ha sido siempre la misma.

Llevamos años viajando en furgoneta camper y la usamos de forma bastante intensiva: todo el año, con todos los climas y en viajes de hasta 6 meses, muchos fuera de España (hemos llegado hasta China). Pero antes hicimos lo que hace casi todo el mundo: fines de semana, puentes y vacaciones por España y Europa. Es muy probable que te encuentres en alguna de las etapas que hemos pasado.

Te contamos qué hicimos nosotros, cuánto nos costó, en qué nos equivocamos y, sobre todo, cuándo creemos que tiene sentido hacerlo tú y cuándo no.

Las 3 furgos que hemos tenido

Este es el resumen. Más abajo te contamos el porqué de cada decisión.

FurgonetaCómo llegóQue hicimos nosotrosLo que hizo el tallerTiempoCoste
Citroën C25Muy antigua, ya venía camperizadaMueble fregaderoNada——
Peugeot BoxerKm 0, estrenada en 2018 (L2H2, 5,40 m)Estructura de cama, aislamiento y batería secundaria. De todo eso solo se quedó el aislamientoCamperización completa3 mesesUnos 15.000 € (en 2018)
Mercedes Sprinter (actual)Del 2014, de segunda mano en 2024 (7 m)Nada: la llevamos vacíaCamperización completa + accesorios offroad1,5 mesesUnos 25.000–30.000 €

Importes orientativos de la camperización, sin contar la furgoneta.

Lo que sí hicimos nosotros (y cómo salió)

En la C25 solo añadimos un fregadero: un mueble, dos garrafas. Funcionó, y es justo el tipo de cosa que recomendamos hacer tú: algo pequeño, barato y que, si sale mal, no pasa nada.

En la Boxer fuimos por fases. Antes de un viaje a Austria y Suiza le montamos nosotros una estructura de cama y un sistema eléctrico mínimo para la nevera, porque queríamos irnos ya. Ese viaje nos sirvió muchísimo: a la vuelta teníamos clarísimo qué distribución queríamos y qué no necesitábamos para nada. Entonces sí, se la llevamos a un camperizador.

De todo lo que habíamos hecho nosotros, lo único que sobrevivió fue el aislamiento. Y cometimos un error: pusimos un tablero de suelo de 10 mm porque lo vimos en el vídeo. El camperizador nos dijo que lo recomendable son 15 mm o más, porque con 10 el suelo no aguanta bien el peso de los muebles ni el ir y venir por el pasillo. Lo arregló atornillándolo a la chapa y aprendimos que no puedes aprender de cualquiera, busca a profesionales o a gente que haya camperizado más de una furgo.

Este es el vídeo donde repasamos los 8 errores que cometimos con la Boxer:

Por qué acabamos en un taller (las dos veces)

La respuesta corta: no somos expertos en electricidad ni bricolaje, no tenemos herramientas profesionales y no tenemos un espacio donde trabajar durante meses.

La larga: queríamos una furgo que no nos diera problemas en mitad de un viaje. Hay quien prefiere saber dónde está cada cable por si algo falla. Nosotros preferimos que no falle. Y cuando viajas seis meses por países donde apenas hay talleres camper o tiendas especializadas, eso marca la diferencia.

Con la Sprinter fuimos un paso más allá y la llevamos completamente vacía. Este fue el orden:

1

Puesta a punto mecánica en nuestro taller de confianza, antes de tocar nada.

2

El camperizador puso ventanas y claraboyas.

3

Taller de pintura: la pintamos entera.

4

De vuelta al camperizador para las instalaciones y todo el interior.

5

Otro taller para los accesorios offroad.

Ojo

El orden no lo decides solo tú: también lo marca cuándo tiene hueco cada taller.

Así quedó, a nosotros nos encanta.:

Cuánto cuesta y cuánto se tarda

La camperización de la Peugeot Boxer nos costó unos 15.000 €, en 2018. Desde entonces los precios han subido bastante, aunque ahora también hay mucha más oferta de componentes. En aquel momento había menos donde elegir, pocas opciones low-cost y algunas cosas, como la calefacción, solo una o dos marcas.

Camperizar la Sprinter rondaría hoy los 25.000–30.000 €. Pero es una furgo de 7 m pensada para vivir y para viajes largos: batería de litio de buena marca, 590 W de placa solar, sistema eléctrico muy completo y muchas ventanas. Todo eso encarece mucho. Para un uso más normal no hace falta ir tan lejos: una camperización integral sencilla en taller empieza en unos 15.000 €.

En tiempo, la Sprinter estuvo un mes y medio con el camperizador, pero porque el taller se volcó con ella, y eso no suele Sprinter lo habitual. Lo normal es que pasen entre 3 y 6 meses desde que se ponen con tu furgo hasta que te entreguen las llaves.

Si quieres ver qué entra en cada parte del presupuesto, lo explicamos en nuestra guía para camperizar una furgoneta paso a paso.

Lo que nadie te cuenta de hacerlo tú

El tiempo se subestima siempre

Hemos visto a muchos casos de personas convencidas de que en uno o dos meses tendrían la furgo lista... y tardar dos o tres años. Y no es solo el tiempo de trabajar: es aprender cómo se hace cada cosa, equivocarte y volver a hacerlo.

Tu tiempo también vale

Cuando comparas el presupuesto de un taller con lo que te costarían los materiales, nunca valoras tu tiempo y tus fines de semana. Si la llevas a un taller puedes estar viajando en 3–6 meses.

Además algo que vemos contínuamente es que muchas personas que se han camperizado la furgo ellos mismos contínuamente están rehaciendo o arreglando la camperización.

La homologación

Hay que saber qué se puede homologar antes de diseñar, no después. Puedes tener en la cabeza una distribución preciosa que en tu furgo no sea legal, o que haya que hacer de otra manera, o que tenga una opción mejor. Es la parte que los tutoriales de YouTube no explican..

Las instalaciones delicadas

Electricidad, calefacción y gas suelen necesitar boletín o certificado, y si se hacen mal pueden ser peligrosas. Aunque te lo montes casi todo tú, esto nosotros lo delegaríamos siempre.

Cuándo hacerlo tú y cuándo ir a un taller

Nuestra regla es sencilla: el taller es la opción por defecto, y hacerlo tú, la excepción.

Háztela tú si…
  • Eres manitas de verdad en todo: electricidad, carpintería, muebles.
  • Sabes qué se puede instalar en una furgo y qué no.
  • Tienes muchísimo tiempo libre (unas vacaciones largas, una temporada sin trabajo…).
  • O tu presupuesto es muy, muy ajustado y no hay otra forma.
Ve a un taller si…
  • Tienes poco tiempo en tu día a día.
  • Quieres empezar a viajar pronto y que la furgo te dure muchos años, con garantía.
  • No eres especialmente manitas.
  • Nunca te has peleado con un sistema eléctrico o una calefacción.

La opción mixta también existe: tú haces lo sencillo (aislamiento, algunos muebles, el suelo) y el taller se encarga de electricidad, calefacción, gas y homologación.

Si lo tuyo es el taller, puedes buscar los de tu provincia en TuCamperizador, un directorio de talleres de camperización. Lo hemos creado nosotros: nació porque mucha gente de nuestra comunidad nos preguntaba qué taller le recomendábamos para camperizar su furgo, y queríamos tener un sitio donde mandarles.

Si vas a un taller, sácale todo el partido

Ir a un taller no significa desentenderte. Esto es lo que mejor nos ha funcionado:

Ten claro cómo vas a usar la furgo. Antes de la Sprinter hicimos una lista de requisitos: bicis dentro, comedor grande para trabajar, ducha fija mínima, nevera elevada, nada de gas. Ir con las ideas ya claras..

Dibuja la distribución. Nosotros usamos SketchUp (la versión de prueba gratuita nos bastó) y pintamos líneas en el suelo de la furgo para hacernos a la idea del espacio. No hace falta precisión milimétrica: eso ya lo hace el camperizador.

Pesa la furgo vacía. Así sabes qué margen tienes y se puede diseñar para que todo quede en regla. Y tan importante como el peso total es repartirlo bien entre los dos lados, porque afecta al desgaste de las ruedas y a cómo se conduce.

Déjate asesorar y no lleves productos comprados por tu cuenta. Si el producto lo compra el taller, la garantía la gestiona él.

Pide el presupuesto por escrito, lo más detallado posible. En nuestro caso, los talleres siempre se han ajustado a lo presupuestado.

Así planteamos la distribución de la Sprinter antes de llevarla al taller:

Lo que haríamos de otra manera, aunque lo hiciera un taller

Que lo haga un profesional no te libra de tomar malas decisiones. Estas son las nuestras:

DecisiónDóndeQué pasóQué haríamos hoy
Ventanas de cristal de origenC25Condensación y agua cada mañanaVentanas de camper (plástico, doble acristalamiento), sí o sí
Número de ventanasBoxer y SprinterPocas en la Boxer: muy oscura. Muchas en la Sprinter: en climas fríos malBuscar el equilibrio entre número y tamaño
Eléctrica justaBoxer200 W de placa y dos baterías AGM de 100 Ah no daban para parar a trabajarDimensionarla pensando en los días parados. En la Sprinter, con unas 3 h de sol somos prácticamente autónomos
Sin ducha fija ni agua calienteBoxerEn una L2H2 no quisimos sacrificar espacio, pero 1 año de viaje, ducha portátil, agua calentada en un cazo, aquello era precariedadPlantear el agua caliente desde el diseño: la calefacción con agua caliente costaba unos 700 € más
Cama demasiado bajaBoxerNos comía el maletero, y con bicis y kayak lo necesitamosCama alta y maletero grande
Fregadero poco hondo y grifo plegableBoxerNo cabía ni una ollaFregadero hondo y grifo extensible
Cocina diéselSprinterLenta, ruidosa y con recambios carísimos: acabamos usando airfryer o gas por miedo a romperlaSolo ponerla si vas a viajar a países donde cuesta encontrar GLP
El error que más vemos a nuestro alrededor: gastarse un dineral en hacerse o comprarse una camper y usarla dos veces al año. Antes de decidir entre taller o hacerlo tú, piensa bien cuánto la vas a usar porque quizá te merece la pena alquilar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en camperizar una furgoneta en un taller?

Contando la espera, entre 3 y 6 meses. Depende mucho de la época del año y de lo cargado que esté el taller: los pequeños hacen pocas camperizaciones grandes al año.

¿Es más barato camperizar tú mismo?

En materiales, sí. Pero si cuentas tu tiempo, lo que cuesta aprender, los errores que hay que rehacer y que no tendrás garantía, la diferencia se reduce mucho.

¿Qué partes no conviene hacer uno mismo?

Electricidad, calefacción, gas y todo lo relacionado con la homologación.

¿Puedo hacer una parte yo y otra un taller?

Sí, y puede ser muy buena idea, sobre todo si empiezas con una camperización básica para descubrir qué necesitas de verdad. Habla antes con el taller para que lo que hagas tú no haya que deshacerlo.

¿Tú qué has hecho, o qué tienes pensado hacer? Cuéntanoslo en los comentarios. Y si ya lo tienes claro y quieres precio, puedes pedir presupuesto a talleres de camperización de tu zona.

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